lunes, 28 de noviembre de 2011

LA HISTORIA NEGRA DE YANACOCHA

Empresa transnacional tiene un negro récord de maltratos constantes al medio ambiente y a los comuneros

La protesta que paralizó ayer a la región de Cajamarca es consecuencia en gran medida del comportamiento hostil de la empresa Minera Yanacocha contra las comunidades y el medio ambiente, negra trayectoria que motiva el rechazo a su pretensión de explotar ahora el proyecto Conga, afirmó el sacerdote ambientalista Marco Arana.

“Yanacocha es la empresa más conflictiva del país y, según consultoras internacionales, en el ranking empresarial referido a la ética empresarial, está en peor lugar que empresas como Barrick y Gremco. Yanacocha es una de las más cuestionadas por su relación hostil con la comunidad y eso explica lo que se vive ahora en Cajamarca”, dijo Arana a LA PRIMERA.

Arana refirió que la prepotencia de Yanacocha está expresada en sus denuncias contra las autoridades locales y campesinos que protestan contra la contaminación causada por la empresa y de la que son víctimas.

“Está el caso de Choropampa, la muerte de truchas por arsénico y mercurio, y la OEFA ha sancionado administrativamente a Yanacocha por haber afectado el lago Totoracocha por no seguir las recomendaciones ambientales”, afirmó.

Consideró que Yanacocha puede seguir desarrollando sus actividades, a pesar de esos hechos lamentables, al amparo de una metodología de estudio de impacto ambiental, inadecuada para los estándares mundiales.

“La trampa es que Yanacocha defiende los estudios de impacto ambiental a su favor, que son como comprados y que están basados en límites máximos permisivos, desactualizados desde hace más de 20 años, que han colapsado y no sirven para nada”, expresó.

De esa forma, Arana sostuvo que el proyecto Conga no asegura a los cajamarquinos protección para sus recursos hídricos, más aún cuando, según un informe del Colegio de Ingenieros de Cajamarca, Yanacocha habría subvaluado la cantidad de agua subterránea de las cuencas para desinformar a su conveniencia.

“Tal como está diseñado ese proyecto y la tecnología que va a emplear, Yanacocha no garantiza que no va a dañar las cuencas de los ríos. Por tanto, Conga no va”, manifestó.

UN POCO DE HISTORIA

Del mismo parecer es el ingeniero William Palomino, en su artículo “Perú: Newmont-Yanacocha usa tecnología obsoleta y contamina el medio ambiente”, que reporta la historia de esta empresa que opera la mina de oro más grande de LatinoAmérica desde 1993.

“Fue concesionada a inicios de los 90 gracias a un soborno de la Newmont a Vladimiro Montesinos. La Newmont, socia de Yanacocha en el proyecto Conga, se lleva el oro del Perú durante dieciocho años pagando un irrisorio impuesto, exonerada del impuesto a las sobreganancias, con impunidad ambiental (se auto-regula) y salarios de hambre a los trabajadores y services (obreros de contratistas sin derechos laborales ni beneficios de salud)”, sostiene.

Palomino denuncia que Yanacocha paga al Estado el impuesto de 1993 a pesar que la producción de oro de esa compañía se ha ido expandiendo cada año: En 1993 producía 220,000 onzas de oro y a finales del 2010 la producción llegó a 1.5 millones de onzas. Para 2004 alcanzó los 3 millones de onzas de oro y a finales de ese año llegó a la cifra récord de 5.4 millones de onzas. Tiene reservas (sin contar Conga) de 5 millones de onzas aproximadamente.

“Por otro lado, Cajamarca continúa siendo uno de los lugares más pobres del planeta. El proceso minero de Yanacocha (que se ufana de ser ‘de punta’ o moderno) es tan arcaico como en el siglo XIX. Los camiones son cargados de ‘tierra con oro’ directamente de los pozos o depósitos donde se acumula el material que se extrae o bombea de la mina”, sostiene.

Añade que “sin embargo, la Newmont propagandiza por los medios locales y nacionales que practica ‘la minería limpia y responsable’ y su tecnología de última generación ‘no contamina’, coro que repiten los gobiernos de turno y los que promueven el saqueo de la patria sin importarles la vida y salud de los peruanos”.

Henry Campos Redacción

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